Kong vs Godzilla: El Nuevo Imperio por Adrián Gómez
- Tenebris
- 8 abr 2024
- 2 Min. de lectura

Godzilla ( 2014) de Gareth Edwards( Monsters, Rogue 1, The Creator), abrió un amplio abanico de posibilidades, barriendo el sonrojante recuerdo de la versión de Roland Emmerich, e inagurando el proyectado Monsterverse
.King of The Monsters ( 2019), bajó el listón. Michael Dougherty ( Trcik or Treat), no supo prorrogar con fortuna, más allá de un elenco curioso y cumplidor, las virtudes de la anterior. Entre medias, la muy aventurera Kong: Isla Calavera ( 2017) de Jordan Vogt Roberts ( The Kings of Summer) , recupera el pulso, y se instaura, de lejos, cómo la mejor del ciclo, incluso ( fandream) se podría hablar de una precuela del King Kong 70,s de De Laurentiis/ Guillermin (1976). Y llegó el Monster Mash esperado en Kong vs Godzilla (2021), de Adam Wyngard (Tu eres el siguiente), un blockbuster virtual, remake del entrañable japonés, que navega ( y naufraga ) en las procelosas aguas del Pulp, sin llegar a puerto. Todas ellas convenientemente comentadas en otro medio por un servidor.
Tres años después, tras el relativo éxito de la serie Monarch; el legado de los monstruos ( 2023), dónde es cocreador, el mismísimo Matt Fraction ( Iron Fist, Iron Man), Wyngard retoma al simio gigante en Tierra Hueca, en una secuela directa, con colmillo y funda, sin pasar por el dentista., mientras el reptil radioactivo duerme plácidamente en el coliseo romano. Éste es el planteamiento. A partir de aquí, las hostias digitales se suceden en un videojuego predecible, cansino e hilarante, que tiene de todo; desde civilizaciones perdidas (Al más puro estilo Verne/ Burroughs) hasta una chica asiática sordomuda, que se comunica telepáticamente (?) con Kong. Entre medias, hay un tirano , también simiesco, mezcla del Rey Loui y cualquier villano animal de la nueva trilogía ( tetralogía en breve) del Planeta de los Simios, llamado Cicatriz. Acaso este segmento ( mudo y animado, literalmente) sea el más interesante, del ladrillo; un episodio Marveliano, casi parido del mejor Doug Moench, que va al grano, al más puro estilo Weird Tales, hacha de guerra en mano. De resto, destrozos, desde Cádiz a Egipto ( que riánse ustedes de Napoleón), que intenta ser un homenaje a los Kaiju Eiga, y se queda en tierra Decepticon, enfoque Michael Bay, para entendernos. Una despistada Rebecca Hall ( Trascendence, La Maldición de Rookford) está al mando, y un insufrible Dan Stevens , imposible cruce entre Bradley Copper y Chris Pratt, con todo lo que eso conlleva, no ayuda mucho. Juega en la misma liga que Jurassic World: Dominion (2022), sólo que sin el componente nostálgico, y por si fuera poco, resucitan a Mothra...para nada. El efecto logrado es el mismo que aqueja a Godzilla durante gran parte del metraje, una somnolencia envuelta en CGI, que ni asombra ni emociona. Del alivio cómico de turno ( heredero de la precedente), el cargante Tyree Henry ( Bullet Train) mejor ni hablemos. Lo mejor? Su camiseta de Exterminador 2, y la canción Day after Day de Badfinger, más la secuencia destacada... El resto, a evitar y olvidar, nada difícil tras su visionado.. Para tardes muy lluviosas.
Adrián Gómez Alonso
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