Reseña de la Profecía por Adrián Gómez
- Tenebris
- 26 may 2024
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Nos encontramos antes una de esas precuelas fundamentadas por su calidad y por su capacidad de alejarse (parcialmente) del material de base. Es difícil a éstas alturas, después de dos secuelas (una tercera televisiva, que mejor no recordar), y de un remake risible, aportar algo más a una saga originada por una de las mejores películas de terror de la historia. Nos referimos a La profecía (1976) de Richard Donner ( Supermán) según el libro de David Seltzer, piedra basal donde las haya, del cine satánico de los 70, tras la eclosión de La Semilla del Diablo (1968) y, sobre todo, de El Exorcista (1973), según el material literario de Ira Levin y William Peter Blatty, respectivamente. Precisamente, de la película de Polansky, recoge no pocas ideas, pero pongámonos en situación. Estamos en los setenta, y seguimos la andadura de una novicia en Roma, que se las ve y se las desea para desentrañar que pasa a su alrededor en el internado. Trás un excelente prólogo, impactante y revelador, protagonizado por el gran Charles Dance, entramos de lleno en una trama diabólica ( en el más amplio sentido de la palabra ), con facciones satánico-cristianas (tal cual) que ansían la llegada del Anticristo, mediante cópulas alucinatorias ( Hola Rosemary), partos carnales y descarnados, ritos profanos. y muertes supuestamente accidentales. Ajena agolpes de efectos gratuitos, típicos de la saga Warren, Saw y derivados, se trata de un film tan reflexivo como escalofriante, que se sigue con amenidad, con un ritmo que no da respiro ( no confundir con trepidación ni montaje caótico) y que deja en ridículo a propuestas más ambiciosas e inanes cómo las facilonas Cazafantasmas: Reino Helado o Kong.vs.Godzilla ( cualquiera de las dos), coetáneas y poco trabajadas. En cambio, la cinta que nos ocupa hila fino y empata maravillosamente con el origen del film seminal (atención al momento Roger Thornhill, en las antípodas del fandom service simplón) ,y ese guiño en cierta escena cercana al clímax con el leit motiv de Jerry Goldsmith, inquietante y necesario en ese momento. Así mismo, Ralph Ineson ( La Bruja, Northman) ofrece una impecable interpretación como el sacerdote -preconizador de lo que está por venir, que ya sabemos como acabará en el clásico fundacional ( no es spoiler). Se les suma unos oscuros y más que correctos Sonia Braga ( Un lugar llamado Milagro, El Principiante) y Bill Nighy ( Underworld, Siempre Locos), pero todo el peso recae sobre una digna y cumplidora Nell Tiger Free , en un perfecto One Woman Show, sin ramalazos woke de ningún tipo ni concesiones políticamente correctas . Aquí el film es valiente y violento, gore y gótico, toda una rara avis en el panorama de hoy en día, con decepciones cómo El exorcista : El creyente ( 2023). Excelsa fotografía, y con un montaje y una planificación de quitarse el sombrero, abre puertas a futuras entregas, con un giro sorprendente en el tramo final, y nos impulsa a seguir la carrera de su autora y guionista, Arkasha Stevenson, revelación del serial Nuevo Sabor de Cereza, especialmente dotada para el género. Una gozada, el Rogue One del terror. Muy Recomendable
Adrián Gómez Alonso

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