Reseña: Horizon, An American Saga por Adrián Gómez.
- Tenebris
- 5 jul 2024
- 2 Min. de lectura
Veinte años después de "Open Range" (2023) Kevin Costner vuelve a dirigir. Se trata de un nuevo western, género predilecto del actor director, con el que se cubrió de gloria con su ópera prima en "Bailando con lobos" (1990) , premiado con siete Óscars nada menos. Entre medias, la fábula post apocalíptica "The Postman "(1997), tuvo peor recibimiento, pero a nuestro hombre siempre le ha tirado el far west; desde los tiempos de "Silverado" (1985), hasta" Wyatt Earp" ( 1994), ambas de Lawrence Kasdan, sin olvidar la mini serie "Hattfield and Mcoys "( 2012) de su tocayo Kevin Reynolds ( "Robin Hood" y "Waterworld").
Ésta vez se enfrenta a una película río, un Epic western, la aventura fronteriza definitiva, o al menos esas parecen ser las pretensiones de su autor, despertando antipatía entre cierto sector de la crítica. Presentada en Cannes, cómo "Megalópolis", comparte con el film de Coppola la autofinanciación. Ésto es, Costner arriesga de su propio bolsillo, según confiesa, de las ganancias obtenidas con su trabajo en el serial "Yellowstone". En cualquier caso sólo podemos valorar una primera mitad, dado que la colosal saga del oeste continúa en una segunda entrega en Agosto. Mientras tanto, disfrutamos de una cinta que supura clasicismo narrativo por los cuatro costados. Con una excelente fotografía y un empaque visual magnifico, confluyen varios episodios, configurando una trama que es mucho más que la presentación de personajes. Film coral pues, donde todo el reparto ( Sam Worthington, Michael Rooker, Danny Huston, Jena Malone, Luke Wilson, Abby Lee..) tiene ocasión de lucirse. Mención especial para Sienna Miller, con quién arranca el film, en una escena especialmente violenta, que tiene su contrapartida en el último tramo, con una conclusión contundente y a la vez irónica con el citado inicio. Si acaso, peca de cierta frialdad, pero escenas cómo el plano aéreo del Gran Cañón, la secuencia nocturna en la caravana, la introducción del personaje de Costner ( que no es el protagonista) , el encuentro de los hermanos en la cabaña, o el intento de ejecución del indio en la tienda, elevan mucho el listón. La partitura de John Debney, ducho en estás lides desde los tiempos de Jóvenes jinetes, redondean una obra a revalorizar. Kevin no se olvida de sus amigos, y ahí están sus recurrentes James Russo, Will Patton o Jeff Fahey.
Ciento ochenta minutos de puro goce, de una manera de hacer cine que se ha perdido, lo cual no es ni bueno ni malo, pero reencontrarse con exteriores reales, unos diálogos excepcionales y una planificacion competente, anima al espectador a quitarse el sombrero..y nunca mejor dicho.
Una rara avis, en los tiempos que corren.
Adrián Gómez Alonso

Kommentare