FRANK MILLER: DE LA COCINA DEL INFIERNO A LA CIUDAD DEL PECADO por Adrián Gómez
- Tenebris

- 25 sept
- 3 Min. de lectura

Continuamos con el efecto retrovisor de citar eventos del año que cubrimos y que ahora comentamos, por circunstancias de incompatibilidad y saturación de información. Esta vez nos retrotraemos a la edición de éste año del Tenerife Noir, y la visita de una leyenda del noveno arte cómo viene a ser Frank Miller. Estuvo desde el viernes 21 de Marzo, hasta el domingo 23. El motivo, la celebración del veinte aniversario de la adaptación cinematográfica de Sin City (2025) de Robert Rodriguez, a lo cual aludió en la rueda de prensa el primer día: "Seguiré escribiendo Sin City mientras tenga pulso", apunta, mientras se señala las venas del brazo derecho. La leyenda es inaccesible, más por problemas de salud y edad, imagino, que por cuestiones de divismo, no obstante, su prestancia y sentido del humor es patente. Su pasión y cinismo también, y eso lo comprobamos el día de la proyección del documental " Frank Miller: An american Genius" ( 2021) de Silenn Thomas. ésto es, el sábado 22, en una sala repleta en el Cajacanarias, ávida de disfrutar de la disección audiovisual de la trayectoria del maestro. Un trabajo exhaustivo, con intervenciones de leyendas cómo Stan Lee o Neal Adams, Jim Lee o Brian Azzarello ( cachondeo capilar de ambos mediante), o incluso de adaptadores fílmicos de su obra ; Zack Snyder (300) o Robert Rodriguez (Sin City), respectivamente. El joven aficionado de Vermont, que llega Nueva York en busca de trabajo. Una nueva muestra del sueño americano?. Quizas, pero con la pasión por bandera. Como dice Stan the Man " no hay mayor fan que Frank". A su vez, Neil Gaiman señala que " ha reinventado la naturaleza del cómic americano", a la vez que alude a su modestia y sentido del humor. Desde sus pinitos en Star Wars para Marvel (que no sale en el documental), Miller explota mediáticamente con Daredevil, resucitando las ventas de un cómic que se tambaleaba comercialmente, con un enfoque adulto y existencial. Luego llegó Ronin, y ya DC lo acoge con los brazos abiertos. Primero con Batman: Año Uno, y después con la obra maestra Batman: Dark Knight, aquí El regreso del Señor de la Noche. Representa, junto con Alan Moore, el auténtico renovador del cómic de superhéroes, dándole una pátina madura, seria y entrando en la mayoría de edad, con éxito crítico y comercial. Revoluciona el Noir con Sin City ya a principios de los noventa, su particular homenaje al cine negro y literatura del género. Vuelve a calar entre el público y en 1998 edita 300, en formato apaisado, cumpliendo dos sueños; rendir tributo a las tiras dominicales de antaño, y una carta de amor al film El León de Esparta (1962), que alimentó su gusto por el cine de aventuras en su niñez. Luego llegaron nuevos álbumes de La ciudad del Pecado, sus adaptaciones fílmicas, secuelas de Dark Knight o 300 ( Xerxes), y reacciones arriesgadas cómo Holy Terror. No nos olvidamos de su incursión en el cine, con su fallida adaptación de Spirit (2008), ni de su miniserie Honor, donde Lobezno encuentra el respeto de cierto sector crítico gracias a su dibujo y al guión de Chris Claremont. Palabras de admiración de gente cómo Jessica Alba o Robert Rodriguez, y apariciones en convenciones, complementas las imágenes de trabajo en su casa. De su estado de salud no vamos a hablar dada la entereza y el humor con que asume sus limitaciones actuales. Tras la proyección, ovación atronadora, y charla con la directora Silenn Thomas, que desprende una simpatía natural y reconoce su limitado conocimiento del mundo del cómic. A las siete, se abren las cortinas de la tarima y aparece el maestro, con nueva ola de aplalausos, aún mas atronadora si cabe. Se muestra comedido pero divertido, señalando que el documental se grabó en una tarde, pero que Thomas tardó siete años en editarlo. También responde a las inquietudes de un infante con toda una lección de vida: "Antes de escribir hay que vivir, que te rompan el corazón al menos tres veces...y entonces podrás escribir"..




Se sortean treinta carteles firmados, y accede a una sesión de rúbricas de dos cómics por cabeza. Y esto fue todo por ese día. Al siguiente se proyectaría la citada traslación cinematográfica de Rodriguez, con otro llenazo, y un servidor se queda con otra frase del creador de Elektra Assasin: " La nostalgia es una trampa...hay que seguir"
. Sirva esta crónica como homenaje al gran Ruyman Hernández, una de las mejores personas que he tenido el placer de conocer, y un devorador de tebeos, con un conocimiento apabullante del medio, y de la cultura en general, que estuvo allí con nosotros.
Gracias por todo amigo

Adrián Gómez Alonso






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