Reseña de "Bugonia" por Adrián Gómez
- Tenebris

- 8 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 10 dic 2025

Lo último de Yorgos Lathimos es una muestra de la genialidad de éste director. Un autor que se dio a conocer con Canino (2009), pero que un servidor descubre con Langosta (2015), comedia negra distópica donde sobresale un brillante Colin Farrell. Luego llega la soberbia El sacrificio de un ciervo sagrado (2017), donde repite el actor irlandés, casado con Nicole Kidman, y con un inquietante Barry Keoghan. Un cast entregado en una turbia historia que , personalmente, considero su obra maestra. Recibe el aplauso del público en la sobrevalorada La Favorita (2018), donde coincide por primera vez con Emma Stone, que lo da todo en la magnífica ( ésta si) Pobres Criaturas (2023), trasunto de Frankenstein femenino, donde la alegoría del empoderamiento toma cotas de steampunk delirante, con Willem Dafoe y Mark Ruffalo. Así, recuperamos al griego, que vuelve por susu fueros en la maravillosa y escabrosa Kind Of Kindness (2024), otro trabajo mayúsculo, antología irónica de pacatismo y absurdismo en general del "american way of life". Aqui estan Stone, Dafoe y un recien intregrado a la troupe: Jesse Plemmons. Precisamente éste ultimo encara un tour de force espléndido en Bugonia (2025). El actor ya había dado muestras de su talento en Civil War (2024), aunque lleva en el ruedo como diez años ( Fargo TV, Black Mass, Asesinos de la luna ). Remake de Salvae el paneta verde (2003), cinta coreana de culto, nos encontramos con una pieza irónica, que recupera la mala leche de Langosta. Icómoda, divertida,gore y crítica, narra el secuestro de un alto cargo de una compañía ( Stone) por dos primos conspiranoicos, convencidos de que es una extraterrestre ( Andromedana!) que quiere destruir la tierra. Interses farmaceuticos, escopetas, abejas, civilizaciones terraplanistas y cabezas rasurados, se mezclan en esta lograda sátira de ciencia ficción, tan sublime como la también reivindicable Mickey 17 (2025) de Bong Jon Hoo. Dialogos paranoicos explotan en la cara, desde el sotano de "los salvadores del universo" hasta el ascensor de la sede de dicha compañía. El final, giro de 180 grados, al más puro estilo Twitlight Zone, es una miel con diverosos ingredientes: Gene Rodenberry, Douglas Adams o Los Monty Python. Puro " twist", que complementa perfectamente ( no por esperado) las escenas entre los personajes de Stone y Plemmons, digamóslo ya, de Oscar ambos. Tercera película gamberra y necesaria, atacando la esquizoide sociedad estadounidense, tras las ya comentadas Eddington y Una batalla tras otra, de éste mismo año. Clímax con Where are the flowers gone?, himno de Pete Seeger de los 60, plasmando fielmente a un cosmos adormecido ( literal y metafóricamente), invadido einútil. Como la realidad que nos rodea
Otra joya de esta espectacular cosecha anual.
Adrián Gómez Alonso






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