Reseña de: "Las extravagantes" de Victoria Combalía por Gara Lacaba
- Tenebris

- hace 5 días
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Las mujeres que se negaron a ser una nota al pie
La historia del arte está llena de mujeres que fueron admiradas, cuestionadas, olvidadas o convertidas en personajes antes que en creadoras. Mujeres cuya obra quedó eclipsada por la leyenda, por los prejuicios de su tiempo o por relatos construidos desde una mirada que rara vez les concedía el protagonismo que merecían. En Las extravagantes, Victoria Combalía recupera algunas de esas figuras y nos invita a contemplarlas desde una perspectiva distinta: no como excepciones curiosas dentro de la historia cultural, sino como mujeres que decidieron vivir y crear según sus propias reglas.
El libro reúne a artistas tan diferentes como Marina Abramović, Leonor Fini, Maruja Mallo, la marquesa Casati, Yayoi Kusama, Vivian Maier, Séraphine de Senlis, Tracey Emin o Elsa von Freytag-Loringhoven, la inolvidable Baronesa Dadá. A primera vista parecen pertenecer a mundos completamente distintos, sin embargo, a medida que avanzan las páginas surge un vínculo común entre todas ellas: ninguna estuvo dispuesta a convertirse en aquello que se esperaba que fuera.
Victoria Combalía aborda cada trayectoria con rigor y cercanía, evitando tanto la idealización como el sensacionalismo. El resultado es una galería de retratos donde el arte convive con la obsesión, la rebeldía, la vulnerabilidad y la búsqueda constante de una identidad propia. Más que un recorrido por distintas carreras artísticas, Las extravagantes termina convirtiéndose en una reflexión sobre aquellas mujeres que ocuparon espacios incómodos y que, precisamente por ello, abrieron caminos que otras recorrerían después.
De todas las protagonistas del libro, hubo dos que permanecieron conmigo mucho después de terminar la lectura: Leonor Fini y la Baronesa Dadá.
Leonor Fini posee esa cualidad que comparten algunas figuras difíciles de explicar. Cuanto más se conoce su vida y su obra, más escapa a cualquier definición sencilla. Sus pinturas están habitadas por mujeres poderosas, criaturas ambiguas y escenarios que parecen existir en una frontera difusa entre el sueño, el simbolismo y la mitología personal. Hay algo profundamente magnético en su universo, una belleza extraña que continúa desafiando al espectador décadas después. Combalía logra transmitir muy bien esa sensación de estar ante una creadora que nunca quiso formar parte de ningún molde, ni artístico ni vital.
La Baronesa Dadá representa otro tipo de fascinación. Su historia parece escrita contra toda lógica. Artista, poeta, provocadora y pionera involuntaria de muchas formas de expresión que hoy consideramos contemporáneas, convirtió su propia existencia en una obra de arte en permanente construcción. Resulta imposible no preguntarse cuántas veces su nombre quedó relegado a los márgenes de relatos protagonizados por hombres cuya aportación no siempre fue mayor que la suya. Su presencia en el libro funciona también como un recordatorio de todas aquellas mujeres que la historia cultural observó con desconcierto cuando no supo cómo encajarlas.
Uno de los mayores aciertos de Las extravagantes es precisamente ese: rescatar figuras que durante demasiado tiempo fueron definidas por etiquetas que simplificaban vidas mucho más complejas. Lo que aparece en estas páginas no son únicamente artistas singulares, sino mujeres que defendieron su individualidad frente a contextos que, en muchos casos, castigaban cualquier desviación de la norma.
La lectura deja además una impresión curiosa. Muchas de estas mujeres fueron consideradas extravagantes en su momento. Hoy, vistas desde la distancia, lo verdaderamente extraño parece haber sido la necesidad de etiquetarlas de ese modo. Sus historias hablan de libertad, de creación y de la voluntad de permanecer fieles a una mirada propia incluso cuando hacerlo tenía consecuencias.
Al cerrar el libro, algunas de ellas continúan acompañando al lector. Leonor Fini, la Baronesa Dadá o la silenciosa Vivian Maier permanecen en la memoria porque pertenecen a esa clase de personajes que nunca terminan de revelarse por completo, siempre queda algo por descubrir tras sus obras, tras sus contradicciones o tras la imagen que la historia construyó de ellas.
Victoria Combalía firma un ensayo tan ameno como necesario, capaz de despertar la curiosidad tanto de quienes se acercan por primera vez a estas creadoras como de quienes llevan años interesándose por sus trayectorias. Un libro que reivindica nombres imprescindibles y que recuerda que los márgenes de la historia suelen estar habitados por algunas de las figuras más fascinantes de la cultura.
Gara Lacaba Toledo





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