Reseña: "La vida de Chuck" por Adrián Gómez
- Tenebris

- 2 nov
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Contengo Multitudes¡

Eso mismo debió pensar Stephen King cuando se convirtió en un escritor superventas. La Sangre Manda es el libro antológico con varios relatos del maestro, y ahí se encuentra La Vida de Chuck. Esta novela corta despierta la atención de Mike Flannagan, que ya había adaptado al escritor en la correcta El Juego de Gerald (2017), la más que digna Doctor Sueño (2019) y la serie de TV La Torre Oscura (2021), que un servidor no ha tenido ocasión de ver. Aquí logra su obra cumbre, desde todos los puntos de vista. Tres cuentos que se interrelacionan entre sí, durante las diferentes fases de la existencia de Charles. D. Krantz, interpretado por cuatro actores, teniendo especial dedicación Tom Hiddleston (excelente actor británico, al margen e los cheques del poco frecuentable MCU), Domicic Pajak o Jacob Tremblay. De cómo el fin el mundo afecta el ciclo vital de Chuck y viceversa, en un curioso juego metafísico, da buena cuenta el apocalíptico primer segmento, con unos emocionalmente perdidos Chiwetel Ejiofor y Karen Gillan, pareja reencontrada cuando las estrellas se apagan, los planetas desaparecen y Chuck brilla en la noche y agoniza anónimamente. Carl Lumbly es el guru ocasional, mientras Mathew Lillard es el vecino impaciente, presas todos de la desesperación en un desconcertante momento crítico. Pasamos al segundo acto, con el baile y la música como leit motiv. Vida y arte callejeros, cuando tres personajes se encuentran en un punto de inflexión en sus respectivas rutinas diarias. El destino también juega, a ritmo de batería, coreografías exultantes y despedidas nocturnas. La niña de los patines, el profesor, la enfermera y el propio, protagonista. Infancia y adolescencia en el último tramo, con unos espléndidamente otoñales Mia Sara y Mark Hammill (quizá en su mejor performance). Historia de fantasmas, con cúpulas encantadas, amores no correspondidos y parejas de danza, donde Heather Langekamp convierte pesadillas en sueños,guiando los pasos a seguir. Las matemáticas no son exactas en un conmovedor pedazo de vida, muy en la onda del trabajo de Frank Darabont (Cadena Perpetua, La Milla Verde) con la obra del autor. Benjamin Button también está presente, mucho más allá de la filosofía del Carpe Diem. Del amor y de los momentos. De los recuerdos y del porvenir...y de explosionar como una supernova antes de desvanecerse. Carl Sagan lo tenía claro.
Adrián Gómez Alonso
Aprendamos a vivir, pues no hay mapas ni planisferios, que marquen la ruta. Si no fuera del 2024, hablaríamos de la película del año.
Obra maestra






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